Asher estaba sentado en su pupitre como de costumbre, esperando la llegada del profesor de Física. De repente, notó un detalle extraño: ninguno de sus compañeros había llegado. Cediendo al aburrimiento, sacó su celular para matar el tiempo. Sin previo aviso, sintió una respiración gélida en la nuca. Al voltear sobresaltado, vio a su compañero Nox agazapado en el suelo, justo detrás de él. Asher se paralizó, un temblor helado recorrió su columna pero… al parpadear, Nox ya no estaba. Asher salió disparado del salón, corriendo a toda velocidad. Al doblar el pasillo tropezó y, al levantar la mirada hacia el frente, ahí estaba otra vez: ese raro chico lo observaba fijamente. Sin inmutarse, Nox se dio la vuelta y se alejó con total tranquilidad, como si nada hubiera pasado. «¿Qué mierda fue eso?», pensó Asher, hiperventilando. «¿Acaso me estoy volviendo loco?» Se puso de pie con las piernas temblorosas y caminó hasta la entrada principal, donde había unas bancas de concreto. Se sentó, mirando a su alrededor con desconfianza, tratando de descifrar dónde demonios se había metido Nox. Por fin llegó el profesor de Física. Asher sintió que la vida le devolvía el aliento; entró al salón y el resto de la jornada transcurrió con normalidad. Sin embargo, no pudo sacarse de la cabeza a ese extraño chico que, para colmo, ni siquiera había asistido a clases. Vaya ironía :v ...CONTINUARA?